Yggdrasil_mitologiaescandinava

El Yggdrasil, el árbol de la mitología nórdica y sus nueve mundos

El árbol de la vida, un árbol que todos conocemos y del que hemos escuchado hablar muchas veces, sobre todo tras las múltiples novelas y películas que se han hecho. No obstante, el significado que tiene para nosotros, actualmente, no es el mismo que tenía hace muchos siglos atrás para los Vikingos.

Según la mitología escandinava el árbol de la vida, más conocido como Yggdrasil, era la estructura que sostenía a los nueve mundos de la mitología nórdica o escandinava. A continuación podéis ver un dibujo.

Yggdrasil

 

Yggdrasil y los nueve mundos de la mitología nórdica

En las ramas más elevadas del Yggdrasil se encontraba Asgard, el mundo de los dioses, donde había el Valhalla, el palacio de Odín, el Dios de todos los dioses y seres vivientes. En el Valhalla terminaban todos los hombres que habían muerto en batalla, los einjerher, guerreros vikingos. Éstos eran mandados a buscar por las Valkirias, el ejército formado sólo por mujeres, de Odín. Éste, que todo lo sabía y todo lo veía, era el encargado de preservar la armonía entre todos los mundos.

Justo debajo de las ramas que sostenían el mundo de Asgard había Midgard, el mundo de los humanos. Estos dos mundos estaban unidos por un arcoíris custodiado por Heimdall, guardián protector de ambos mundos. Él era el encargado de decidir quién podía cruzar el arco que conducía a Asgard.

En las ramas de la derecha de Midgard se encontraba Alfheim, el mundo de los elfos de la luz que vivían en un bosque encantado rodeado por hermosas cascadas.

A la izquierda de Midgard había Musphellheim, el mundo de los gigantes de fuego gobernado por Surt. Era un mundo rodeado de fuego y cascadas de lava que alimentaban a todos los que allí habitaban.

En un nivel inferior, justo en la misma posición que Alfheim encontrábamos Vanaheim, el mundo de los dioses guerreros, gobernado por Tyr, dios de la guerra e hijo de Odín. Conocidos como vanir se encargaban de proteger Asgard y el resto de mundos.

Debajo de Musphellheim teníamos a Svartalfheim, el mundo de los elfos oscuros. Estos vivían en las montañas puntiagudas rodeados por un claro donde se encontraban las cuevas de los enanos, los encargados de forjar las espadas más poderosas de todas. Éstos fueron los creadores de la lanza de Odín conocida como Gungir.

Finalmente, en las raíces del Yggdrasil encontrábamos Jotunheim, Nifelheim y Helheim.

Jotunheim era el mundo de los gigantes de hielo. Un mundo completamente congelado.

Nifelheim era un mundo deshabitado, un bosque donde se encontraban todo tipo de criaturas y gobernado por Nidhogg, el dragón que hacía de guardián de este mundo escondido en medio de una niebla perpetua.

Y por último encontrábamos a Helheim, el mundo de los muertos. Hela, reina de la muerte, era quien lo gobernaba. Su palacio estaba defendido por Garm, su perro guardián. Él era el encargado de decidir qué almas podían traspasar las puertas del palacio. Para hacerlo, estas almas debían llevar una ofrenda y, en caso de que no la llevasen, quedaban encadenados por siempre jamás fuera del palacio de la reina de la muerte. Era un mundo donde terminaban todos aquellos humanos que habían muerto por enfermedad o vejez y, los que habían cometido un delito.

Unos mundos que cada uno ocupaba su lugar y que convivían en perfecta armonía gracias a la protección de Asgard.

¿Qué te ha parecido esta historia?

No te pierdas la siguiente entrada sobre las Valkirias.

Aquí puedes escuchar la historia del Yggdrasil contada por los personajes de Protectores de Asgard.

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Escritora y Periodista.

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