Runas vikingas, significado y leyenda

Secretos y misterios, esto son lo que guardan las runas vikingas escondido entre su simbología. Un alfabeto, considerado divino, hace muchos siglos atrás, pero que todavía perdura, guardado, en forma de leyenda, por los hombres.

Unos símbolos, tallados en piedra o madera, capaces de desvelar el futuro de aquellos que querían conocerlo. Un alfabeto antiguo conocido como Futhark y formado por 24 símbolos distintos y una pieza en blanco con el nombre de Wryd.

Cada una de ellas tenía un significado en particular. En la siguiente imagen podéis ver dichos símbolos.

Runas_vikingas

FEHU: Posesiones materiales
URUZ: Fortaleza
THURISAZ: Camino
ANSUZ: Señales
RAIDHA: Viajes
KAUNAZ: Dar
GEBO: Unión
WUNJO: Alegría
HAGALAZ: Obstáculos
NAUTHIZ: Encrucijada
ISA: Estar tranquilo
JERA: Recogida de lo que siembras
SOWELLU: Todo
TYR: Victoria en batallas
BERKANA: Fertilidad
EHWAZ: Traslado
LAGUZ: Hogar
INGUZ: Fertilidad
OTHILLA: Separación
DAGAZ: Paz en tiempos de guerra
EIHWAZ: Defensa
PERTH: Comienzo
ALGIZ: Protección

Las runas vikingas, como todo en la mitología escandinava, van acompañadas de una leyenda.

Leyenda de las runas vikingas

Odín, Dios de los dioses y de todos los seres vivientes de los nueve mundos que rodeaban el Yggdrasil, el árbol de la mitología nórdica, quería ser conocedor de todos los misterios que envolvían a los mundos.

Por esto, se dirigió al manantial de Mimir cuyas aguas eran la fuente de la sabiduría. Éstas, poseían el poder de desvelar todos los misterios que se escondían en los nueve mundos, pero de lo que no era consciente Odín era que, para beber de sus aguas, tenía que obtener el permiso de Mimir, el gigante que custodiaba el manantial.

Odín, al llegar al manantial se acercó a sus aguas pero, antes de que pudiera beber de éstas, el gigante Mimir lo detuvo. Sólo le dejaría beber de sus aguas a cambio de uno de sus ojos. Odín, anhelando ser el más sabio de todos, aceptó el trato dándole su ojo izquierdo. Finalmente, Mimir brindó al Dios de los dioses con el conocimiento absoluto a través de las runas vikingas.

No obstante, para poder disfrutar de su poder, Odín debía cumplir con otro propósito, pasar nueve noches en las ramas del Yggdrasil. Nueve noches sin beber, comer y con su lanza clavada en un costado. Gracias a este sufrimiento logró ganarse todo el conocimiento de las misteriosas runas, cuyos símbolos muy pocos comprendían.

Un misterio que sigue persistiendo y son muchos los que se preguntan cuál es la historia real de la aparición de las runas.

Escritora y Periodista.

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