Un “milagro” llamado neuromarketing

¿Desde cuándo son tan importantes el marketing y la comunicación para las industrias? Hubo una época en que un simple anuncio publicitario emitido por televisión, generaba cientos de ventas del producto/servicio anunciado. Un cartel colgado en la fachada de un edificio, conseguía que todo el mundo hablara de él, o incluso que no nos pudiéramos quitar de la cabeza el eslogan que aparecía en el lateral de cada autobús que nos pasaba por enfrente.

Miles de plataformas han surgido con la aparición del internet, pero parece que no se consigue el mismo impacto que antes. ¿Qué ha ocurrido, entonces? La llegada de una palabra que cualquier empresa teme, “competencia”. Son tales los negocios que ofrecen los mismos productos y servicios que cada vez es más difícil posicionarse como líder en el mercado.

Fue a partir de entonces cuando surgió el boom del marketing. Miles de empresas de todo el mundo vieron la necesidad que tenía disponer de un equipo de marketing y comunicación, que se encargara de promocionar una empresa o marca. Pero con el paso del tiempo, ya no valía colgar anuncios en Facebook, Twitter o cualquier otra red social, sino que era necesario ir más allá. Entender por qué el consumidor actúa y reacciona cómo lo hace frente un producto, y es aquí, donde entra el neuromarketing.

Actualmente ya existen muchas empresas dedicadas a este sector, que ofrecen servicios de marketing y consultoría basados en el análisis del comportamiento del consumidor para comprender cuáles son sus necesidades, si les gusta un producto/servicio, si volvería a comprarlo, qué les atrae de la marca, etc.

Un ejemplo es la empresa Ambical, centrada en la Industria Alimentaria, que aparte de ofrecer un servicio de consultoría para empresas de este sector, también aporta paneles para los consumidores.

A pesar de que el internet y las nuevas tecnologías han irrumpido en muchos sectores de mercado, así como en empresas, todavía existen muchas que registran las respuestas de los consumidores en formularios en papel, no obstante, Ambical ha sabido adaptarse a los tiempos de hoy, ofreciendo un sistema que permite el registro instantáneo multiplataforma. Es decir, los consumidores registran sus valoraciones vía internet. Además, dispone de un algoritmo que es capaz de procesar los datos a cualquier panel a tiempo real y validarlos.

Y es que en realidad a eso es a lo que se reduce todo, los datos. Información de cada usuario que queda vagando por un mar de redes. Una “cosa” intangible que sabes que está allí, que gracias a estos puedes conocer una persona sin en realidad conocerla, pero que no puedes tocar o ver más allá de un nombre, un número o un porcentaje.

¿No te ha pasado nunca lo de estar hablando sobre una película, un producto u objeto con alguien y después aquel mismo día no dejas de verlo? Quizás te pueda parecer espeluznante, pero por desgracia esto, lo hemos provocado nosotros. No son las empresas el fantasma que nos persigue, sino nosotros somos los fantasmas que perseguimos a los productos más novedosos, más innovadores, los que tienen un súper descuento. Las empresas en realidad solo nos dan lo que nosotros como consumidores queremos.

Y a pesar de que pueda parecer que son unos “monstruos” que nos espían, en realidad son dignos de admirar y aplaudir, porque han sabido sacar el máximo provecho de nuestro consumismo fanático. Lo difícil no es vender, sino gustar, comprender, atraer, acertar… y aquellos que lo consiguen, son los verdaderos superhéroes de nuestro día a día, porque son los que mantienen a flote las empresas.

Un aplauso para todos los marketeros y comunicadores que día a día hacen “milagros” para comprendernos y gustarnos cuando ni nosotros mismos nos gustamos ni comprendemos.

Leave a Reply