Funeral vikingo

Funerales vikingos: mitos y leyendas

Existen numerosas leyendas sobre los funerales vikingos surgidos a raíz de las creencias de su mitología nórdica. Para los vikingos la muerte no era temida, tampoco era una desgracia, para ellos era simplemente un cambio de vida, un cambio de mundo. Un viaje fascinante que muchos deseaban emprender.

Hoy, vamos a hablar por una parte, sobre la muerte entendida para los vikingos a través de los mitos y leyendas de la mitología nórdica, y por otra parte, cómo eran enterrados realmente.

Funerales vikingos según la mitología nórdica

Según las leyendas nórdicas y según el tipo de muerte de una persona, esta terminaba a un lugar u otro. Por un lado, a El Valhalla y por otro a Helheim, el inframundo gobernado por la diosa de la muerte, Hela.

El Valhalla

El Valhalla se encontraba en Asgard, era el lugar donde terminaban los einherjers o guerreros caídos en batalla. Un paraíso al que iban a descansar, beber, bailar y divertirse por el resto de la eternidad. Era su recompensa por las batallas labradas por defender a su pueblo.

Las Eddas cuentan que los guerreros caídos en el campo de batalla eran idos a buscar por las Valkirias, que se postraban frente a ellos como ángeles y los conducían hasta el Valhalla.

Helheim

Helheim era el mundo más bajo, el de las tinieblas y el frío. Los vikingos que morían por enfermedad, vejez o haber cometido un delito, sus almas iban directas a Heilheim, el inframundo de Hela y custodiado por su perro guardián Garm.

Las almas muertas que iban al Heilheim, debían lograr superar un viaje de nueve días conocido como Helway.

Este consistía en cruzar el puente salvaguardado por la giganta Mogud.

Una vez superada la primera prueba, dichas almas tenían que lograr cruzar el Bosque de Acero. Un lugar donde nada era lo que parecía. En él se encontraban seres que se transformaban en los seres queridos de dichas almas y les persuadían para que no pudieran cruzarlo. Todos aquellos que no lo lograban, terminaban vagando por la eternidad en el Bosque de Acero.

Finalmente, la última prueba era obtener el permiso de Garm para cruzar las puertas de Helheim. Para ello, debían entregarle una ofrenda. Si no lo hacían, terminaban encadenados frente al palacio de Hela, donde, poco a poco, se iban consumiendo.

Funerales vikingos, entierros reales

Encontramos dos tipos de funerales:

Inhumaciones

Estas eran tumbas bajo tierra, señaladas con piedras, en forma de barco mayoritariamente, para ayudarlos a emprender su viaje después de la muerte.

Cremaciones

Eran típicas en los reyes vikingos. Estos eran quemados en el interior de sus barcos mientras navegaban por las aguas del Océano. Sus cenizas eran llevadas a través del humo y el viento hacia El Valhalla.

Además, a los vikingos les gustaba ser enterrados con sus pertenencias más preciadas para asegurar que la vida que habían tenido en vida la seguirían teniendo en el más allá.

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Escritora y Periodista.

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