el anillo mágico de tove

El anillo mágico de Tove, leyenda de la mitología nórdica

Hoy os traigo una leyenda relacionada con Midgard, el mundo de los humanos perteneciente al Yggdrasil. Espero que os guste.

Leyenda del anillo mágico de Tove

Jamás se había visto en ninguno de los mundos un amor tan grande como el que sentía el rey Valdemar por su hija Tove. Su admiración y amor eran tan fuertes que cuando murió, no fue capaz de enterrarla, sino que decidió embalsamarla para continuar teniéndola a su lado.

Y así fue como el cadáver de Tove continuó viviendo entre ellos. Pero no sólo eso, sino que el rey, durante sus viajes, quiso que Tove la acompañase, haciendo que sus guardias y sirvientes terminaran pensando que el rey había perdido toda su cordura. Aún así, nadie se atrevía a contradecirle ni tampoco a preguntar.

Un día cualquiera, uno de los guardias, al acercarse al cadáver de la princesa, que había muerto demasiado pronto a su parecer, descubrió un anillo en uno de sus dedos. Después de indagar un poco, descubrió que dicho anillo poseía cualidades mágicas; mientras Tove llevara el anillo, su padre no sería capaz de separarse de ella. El guardia, ansioso de poseer un lugar elevado dentro del reino, quitó el anillo a Tove y se lo puso.

Desde aquel momento, el rey se sorprendió de que su hija no hubiera sido enterrada diciendo: «aquello que pertenece a la tierra, en la tierra debe volver». Así que Tove fue enterrada como era debido.

Los días pasaron y la devoción del rey Por aquel guardia que siempre ignoró fue creciendo hasta el punto que le permitió disponer de los mismos derechos que él. Dicha devoción levantó sospechas entre las demás personas del reino y empezaran habladurías que cada vez molestaba más al guardia, haciéndole parecer un miserable por haber conseguido todo aquello gracias al poder del anillo y no por ser quien era. Al final, por culpa de sus remordimientos, decidió quitarse el anillo y tirarlo al lago que se encontraba en medio del bosque de Garre.

Ese hecho provocó que el rey se obsesionara de tal manera con el lugar que no quería vivir a otro sitio que no fueran las aguas del lago. Construyeron un gran salón que comunicaba con tierra mediante un puente de cobre.

Era tan grande su admiración por el lugar que había repetido varias veces que Odín ya podía quedarse con el Valhalla, que no era nada comparado con aquel lugar.

Odín, al escuchar esas palabras, se sintió tan ofendido que le condenó a vivir, incluso después de la muerte, a ese lugar, errar en las tinieblas de la noche, cazando por los bosques. Algunas noches, todavía se puede escuchar el rey pasar por el bosque junto a otros jinetes cazando.

¿Qué te ha parecido esta historia?

¡Adquiere tus productos vikingos aquí!

Escritora y Periodista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *